Usa un sombrero o un pañuelo
La exposición directa al sol puede dañar la cutícula del cabello y hacerlo seco y quebradizo. Usa un sombrero de ala ancha o ata un pañuelo para proporcionar una protección física contra los rayos UV, especialmente en días soleados.
Aplica un protector solar para el cabello
Invierte en un producto especialmente diseñado para proteger el cabello contra los rayos UV. Los sprays o cremas capilares con factor de protección solar (SPF) ayudan a prevenir los daños causados por el sol y preservan el color del cabello tratado.
Hidrata intensamente
El sol puede resecar el cabello, haciéndolo más propenso al frizz y a las puntas abiertas. Usa nuestra mascarilla reparadora post-solar de monoï dos veces por semana para restaurar la hidratación perdida.
Evita las horas de máxima exposición
Evita la exposición prolongada al sol durante las horas en que los rayos son más fuertes, generalmente entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde. Si es posible, permanece a la sombra para reducir el impacto directo del sol en tu cabello.
Enjuaga tu cabello después de nadar
Si vas a nadar en el océano o en la piscina, enjuaga tu cabello inmediatamente después. La sal marina y los productos químicos presentes en el agua de la piscina pueden agravar los daños causados por el sol. Usa un acondicionador hidratante para restaurar el equilibrio de tu cabello.