Adopta una rutina de limpieza suave y regular
Opta por una limpieza diaria mañana y noche con nuestro limpiador espumoso con aloe vera. Esto eliminará el exceso de sebo y las impurezas sin agredir la piel. Evita los limpiadores demasiado abrasivos que podrían estimular la producción de sebo como reacción.
Usa productos no comedogénicos e hidratantes
Elige productos de cuidado no comedogénicos que no obstruyan los poros, ayudando así a regular la producción de sebo. Aplica también nuestra crema de día suavizante con aloe vera para mantener el equilibrio hídrico de la piel sin estimular la producción excesiva de sebo.
Prioriza una alimentación equilibrada e hidratante
Adopte una alimentación rica en frutas, verduras y ácidos grasos esenciales. Evita los alimentos grasos y azucarados, ya que pueden contribuir a una producción excesiva de sebo. Asegúrate de mantenerte hidratado bebiendo suficiente agua para ayudar a eliminar toxinas y mantener la salud de la piel.